¿En México existe el racismo?
El racismo es un fenómeno de todos los tiempos y culturas, aunque sí muy difundido en la historia de Occidente. Su principal limitación conceptual ha sido la negación de su variabilidad en el tiempo y en el espacio, en la que paradójicamente se puede encontrar su especificidad. Hasta hace unos años, el ritual de inicio de cualquier reflexión sobre el racismo en América Latina era constatar su condición de tabú. Hoy es preciso advertir su creciente reconocimiento en el discurso social en particularmente, de las luchas de los pueblos indios y negros, y las investigaciones que revelan su vigencia en las relaciones sociales.
En México existe la diversidad de culturas étnicas desde antes de la llegada de los Españoles, después de ahí existió una disputa de sociedad, como sabemos México se Independizó de España dejando a Españoles y Criollos aquí en México además existió un gran número de mestizos en México, todos somos mestizos, obviamente sin contar a extranjeros recientes que han formado una familia en México, sin embargo, hay quienes aseguran que los Mexicanos "blancos" con "rasgos Europeos" son descendientes directos de Españoles y se cree que sufren de racismo en contra de ellos por parte de la mayoría de los mestizos. ¿Es posible que los mestizos se vean intimidados por los "Mexicanos blancos “Además los Mexicanos que aseguran ser criollos y que son blancos tienden a decir que les pertenece México más que a los mestizos, siendo que en España ven mal a los Mexicanos les insultan, se les hace indiferente un ser humano Mexicano en España. Entonces los mestizos no deberían estar ni en España ni en México. ¿Qué opina la mayoría?
México es un país en donde existe el racismo y a diferencia de Alemania o de Estados Unidos (que tienen fama de ser países racistas), aquí ni siquiera reconocemos que tenemos un fuerte problema de racismo y por lo mismo menos se hace nada por combatirlo. Sin embargo es común escuchar frases como “gente bien” como si hubiera gente mal. Por otro lado existen una serie de adjetivos para calificar de forma peyorativa a los que no entran en el estereotipo de “gente bien” o “gente bonita”. Naco, indio, chundo, maría, prieto, teco, oaxaco, comalera, tamalera, mexicanito, indito, etc., etc. son algunos ejemplos de estos adjetivos.
En México no hay letreros que prohíban explícitamente la entrada un grupo étnico en particular. El racismo a la mexicana es, digamos, "más sutil" o porque el nuestro es un racismo sobre todo contra los indígenas y los morenos en general, un racismo de exclusión. Opino que los indígenas tendrán siempre una limitación social por sus características raciales.
¿Qué es el racismo para que la mayoría de las personas se sientan intimidadas frente a su sola mención? La igualdad, sea racial, de género, étnica, religiosa u económica, dista aún de ser vista en la región como un requisito esencial y fundacional de la democracia. Todo acto de racismo es, por lo tanto, negado "aquí no estamos en Europa donde queman a los migrantes", interpretado "decir que los indios no tienen cultura no es racismo, es que no tienen acceso a la escuela" o justificado "sí, se les metió a la cárcel, pero no entendíamos qué decían, no hablan español".
Todos los lugares comunes del racismo están comúnmente en nuestras bocas y no hay familia que no esgrima un abuelo español, una tía inglesa o un primo francés para subir de categoría social.
Nueve de cada diez indígenas entrevistados por el Conapred opinan que en México son discriminados por su condición, que tienen menos oportunidades para conseguir trabajo y para ir a la escuela que el resto de las personas. Dos de cada tres aseguran que son nulas las posibilidades de mejorar sus condiciones de vida y que no se les respetan sus derechos. A uno de cada cinco se le ha negado trabajo por el simple hecho de ser indígena.
Un sábado por la mañana, lidia Díaz Vásquez mi abuelita salió de Tlahuitoltepec Mixe, Oaxaca. Decidió salir a pasear conmigo y mis primas. Nos subimos al metro, y como verán la discriminación se hizo patente: un grupo de jóvenes que iba en el metro se mofó de mi abuelita por su indumentaria; se burlaban del modo de hablar ya que no hablaba muy bien el español. No se me hizo justo que por vestirse diferente y hablar diferente se les discrimine deberían de pensar que ellos son indios ya que todos los mexicanos somos indios.
No vayamos más lejos, todos hemos escuchado a alguien así: la mamá en el restaurante al niño que acaba de tirar la botella de refresco: "¡No seas indio!". La mujer en la peluquería: "Si tengo pelos en las piernas es porque no soy india".
Frente a actitudes como éstas (cualquier persona que quisiera abrir ojos y oídos podría percibirlas a su alrededor, pues son cotidianas), es evidente que seguir diciendo que en México no hay racismo es la mejor forma para no enfrentarlo y seguirlo tolerando.
El racismo en su esencia expresa prejuicios desfavorables, repugnancia, miedo, desconfianza, desprecio, y odio hacia el pueblo maya, como mecanismo para esconder el estado de dominación, opresión y explotación que se ha cometido contra nuestro pueblo".